
Ganadería Hermanos Bellés: historia, reses bravas y casta en Castellón
Historia, selección, casta y tradición familiar desde la finca La Foeta.
La Ganadería Hermanos Bellés es uno de los nombres vinculados al ganado de corro y a los festejos taurinos populares de la provincia de Castellón. Desde su finca La Foeta, situada en el término de La Torre d’en Besora, este hierro ha desarrollado una trayectoria estrechamente relacionada con capeas, entradas, exhibiciones y concursos de ganaderías celebrados en diferentes municipios de la Comunidad Valenciana.
Cuando repaso su historia, lo que más me llama la atención es que no estamos ante una explotación creada de una sola vez mediante la compra de un lote completo. Su evolución fue progresiva. La ganadería habría comenzado durante los años ochenta con la adquisición de una primera vaca y, a partir de ese núcleo inicial, fue creciendo mediante la selección de animales propios y la incorporación de reses procedentes de otros hierros reconocidos.
Ese proceso permite entender mejor la identidad de Hermanos Bellés. En una ganadería de festejos populares no basta con aumentar el número de cabezas. Hay que observar el comportamiento de cada animal, elegir las vacas que transmiten mejores cualidades y seleccionar sementales capaces de mantener o reforzar aspectos como la movilidad, la resistencia, la presencia y la bravura.
La información histórica disponible señala que la explotación llegó a rondar las 250 cabezas, una cifra que muestra el crecimiento alcanzado por el proyecto familiar. A ese desarrollo se sumaron aportaciones de ganaderías como Hermanos Marcén, Miguel Reta y Sergio Centelles, sin abandonar por ello las líneas y los sementales propios.
Una ganadería ligada a los festejos populares valencianos

Hablar de la Ganadería Hermanos Bellés implica hablar también de la cultura de los festejos taurinos populares en Castellón y en el conjunto de la Comunidad Valenciana. Las reses de corro tienen un papel diferente al de los animales criados exclusivamente para la lidia en plaza. Su selección debe adaptarse a festejos en los que son fundamentales la movilidad, la duración, la atención y la capacidad de responder ante situaciones cambiantes.
Hermanos Bellés es conocida por su participación en capeas, concursos de ganaderías, entradas de reses y exhibiciones populares. Este tipo de celebraciones forma parte de las fiestas de numerosos pueblos valencianos, especialmente en las provincias de Castellón y Valencia, donde la presencia de vacas y toros de ganaderías autóctonas mantiene una larga tradición.
Lo interesante de una ganadería de corro es que el público puede llegar a reconocer a determinados animales por su nombre, su comportamiento o sus actuaciones. Una vaca que destaca en varias plazas o recintos no es simplemente una res más dentro del lote. Puede convertirse en una referencia para los aficionados y en una pieza importante para el futuro de la propia ganadería.
En mi opinión, ahí se encuentra una de las diferencias fundamentales entre una ficha básica y la verdadera historia de un hierro. Los datos de ubicación y contacto son útiles, pero no explican por sí solos por qué una ganadería consigue hacerse un nombre. El prestigio se construye mediante años de selección, actuaciones regulares y animales capaces de dejar recuerdo entre los aficionados.
La presencia habitual de Hermanos Bellés en festejos de la Comunidad Valenciana ayuda a entender su reconocimiento. No se trata únicamente de criar ganado bravo, sino de mantener un tipo de res preparado para un entorno muy concreto. Cada salida permite evaluar comportamiento, resistencia y adaptación, y esa información resulta valiosa para decidir qué animales deben continuar dentro del programa de cría.
El origen de la Ganadería Hermanos Bellés
Las raíces de la Ganadería Hermanos Bellés se sitúan en los años ochenta. Según la información histórica disponible, el proyecto comenzó con la adquisición de una vaca procedente de Jaén. Aquel primer animal representó el punto de partida de una explotación que, con el paso del tiempo, aumentaría considerablemente su número de cabezas y ampliaría sus líneas de sangre.
El desarrollo de una ganadería desde un núcleo tan reducido exige tiempo y paciencia. Cada generación debe ser observada y valorada antes de tomar decisiones. No todas las crías sirven para los mismos fines, ni todos los animales transmiten las cualidades que el ganadero busca conservar.
Al analizar esta evolución, considero especialmente relevante el peso de la selección propia. Comprar animales de otras explotaciones puede aportar nuevas características, pero la verdadera identidad del hierro se consolida cuando esas incorporaciones se cruzan, se prueban y se adaptan a los objetivos de la casa.
Con los años, Hermanos Bellés habría incorporado nuevas vacas y sementales para reforzar su ganado. La información sobre sus orígenes menciona distintas procedencias y cruces, lo que refleja una estrategia basada en combinar la base propia con aportaciones externas cuidadosamente elegidas.
Este crecimiento llevó a la explotación a rondar las 250 cabezas en determinados momentos de su trayectoria. La cifra debe interpretarse como una referencia histórica, ya que el censo de una ganadería puede variar por nacimientos, ventas, bajas y decisiones de selección. Aun así, permite hacerse una idea del tamaño que llegó a alcanzar el proyecto.
Lo que más me interesa de este recorrido es su componente familiar. Ganaderías como Hermanos Bellés no se construyen únicamente mediante inversiones o compras de ganado. Requieren presencia diaria, conocimiento de cada animal y una continuidad que permita aprender de los aciertos y de los errores. Esa experiencia acumulada es una parte esencial del valor de cualquier hierro dedicado a los festejos populares.
La finca La Foeta y la evolución de la explotación

La sede de la Ganadería Hermanos Bellés se encuentra en la finca La Foeta, en La Torre d’en Besora, dentro de la provincia de Castellón. Esta ubicación sitúa a la explotación en una zona con una importante tradición ganadera y taurina, cercana a numerosos municipios donde los festejos populares tienen un peso relevante en las celebraciones locales.
La finca no es solo el lugar en el que permanecen las reses. También es el espacio donde se desarrolla buena parte del trabajo de observación, manejo y selección. El comportamiento en el campo, la condición física, la relación entre los animales y la respuesta ante las tareas habituales ofrecen información que después debe completarse con lo observado en los festejos.
Según los datos facilitados, el propietario o representante asociado a la ganadería es José Bellés Beltrán. La divisa del hierro es blanca y roja, una combinación que forma parte de su identificación visual en carteles, programas y actos ganaderos.
Cuando pienso en una explotación de estas características, considero importante no reducir el trabajo a los días de festejo. La actuación pública de una vaca o un toro es solo una parte visible de una labor mucho más extensa. Detrás hay alimentación, sanidad, manejo, traslados, control de nacimientos, elección de sementales y decisiones sobre qué animales deben permanecer en la casa.
La evolución hasta alcanzar un censo considerable demuestra que el crecimiento fue sostenido. No obstante, en una ganadería brava el volumen no debería ser el único objetivo. Mantener muchos animales sin una selección rigurosa puede diluir las cualidades del conjunto. Por eso resulta relevante que Hermanos Bellés haya combinado el aumento de la explotación con la conservación de líneas propias y la introducción de nuevos orígenes.
La finca La Foeta aparece así como el centro de una historia ganadera construida durante décadas. Es el lugar desde el que las reses parten hacia capeas, concursos y festejos, pero también el espacio al que regresan y donde el ganadero puede seguir evaluando su evolución.
Líneas propias, sementales y refuerzos de otras ganaderías
La selección de sangre es uno de los aspectos más interesantes de la Ganadería Hermanos Bellés. La información aportada señala que la casa mantiene líneas y sementales propios, al tiempo que ha incorporado animales procedentes de hierros conocidos dentro del mundo del ganado bravo y de corro.
Esta combinación tiene sentido cuando se realiza con un objetivo definido. Una nueva procedencia puede utilizarse para aumentar la movilidad, reforzar la presencia, mejorar la resistencia o recuperar determinadas respuestas de bravura. Sin embargo, introducir sangre externa no garantiza por sí solo un resultado. Los descendientes deben ser probados y seleccionados generación tras generación.
La importancia de conservar una identidad propia
Una ganadería adquiere personalidad cuando sus animales comparten determinados rasgos reconocibles. No significa que todas las reses deban comportarse igual, sino que existe una orientación común en la selección.
En el caso de Hermanos Bellés, se ha mencionado la utilización de descendientes de animales propios, entre ellos una línea relacionada con la conocida vaca Cohetera. La presencia de un semental descendiente de una vaca destacada muestra el interés por conservar cualidades que ya habían demostrado valor dentro de la ganadería.
Esta estrategia me parece especialmente significativa. Cuando una vaca sobresale por su comportamiento, no solo importa su actuación concreta. También interesa comprobar si es capaz de transmitir esas cualidades a sus descendientes. Ahí comienza el verdadero trabajo genético del ganadero.
Una buena actuación puede ser circunstancial. Una línea que repite resultados a lo largo de varias generaciones tiene mucho más valor. Por eso, la elección de un semental no debería basarse únicamente en su apariencia, sino también en los antecedentes de su familia, el comportamiento de sus hermanas y la regularidad observada en sus descendientes.
Aportaciones de Hermanos Marcén, Miguel Reta y Sergio Centelles
Entre los refuerzos incorporados a Hermanos Bellés aparecen nombres como Hermanos Marcén, Miguel Reta y Sergio Centelles. Cada una de estas procedencias puede aportar características distintas al conjunto de la explotación.
La incorporación de ganado relacionado con Miguel Reta introduce además la referencia a la casta navarra, apreciada por su viveza, movilidad y capacidad de reacción. En el contexto de los festejos populares, estas cualidades pueden resultar especialmente interesantes, siempre que se mantenga un equilibrio entre emoción, duración y manejabilidad.
Hermanos Marcén constituye otra referencia vinculada al ganado para festejos, mientras que Sergio Centelles representa una conexión directa con el panorama ganadero castellonense. La combinación de estas aportaciones con la base propia permite buscar animales completos, con presencia y aptitudes para responder en distintos tipos de recintos.
En mi caso, al estudiar estos cruces, evitaría presentar la procedencia como una garantía automática de calidad. La sangre abre posibilidades, pero es la selección posterior la que determina el resultado. El mérito del ganadero consiste en saber qué conservar, qué descartar y qué cruces repetir.
Hermanos Bellés en capeas, concursos y festejos
La participación en festejos es el escaparate principal de una ganadería de corro. Hermanos Bellés ha estado vinculada a capeas, concursos de ganaderías y celebraciones populares de la Comunidad Valenciana, donde las reses deben responder ante públicos, recintos y condiciones muy diferentes.
Un concurso de ganaderías permite comparar el comportamiento de distintos hierros. En estas citas se valora la emoción ofrecida por los animales, su movilidad, su duración y su capacidad para mantener el interés. Una ganadería que participa con regularidad necesita contar con un grupo amplio de reses, porque no todos los animales sirven para todas las plazas ni pueden actuar continuamente.
Las capeas y exhibiciones plantean otras exigencias. El recinto, el número de participantes y la duración del festejo pueden cambiar notablemente de una localidad a otra. Esa diversidad obliga a conocer muy bien a cada ejemplar y a formar lotes equilibrados.
Lo que más me llama la atención de Hermanos Bellés es precisamente esa vinculación continuada con la fiesta popular. La ganadería no se entiende únicamente desde la finca, sino también desde su relación con los pueblos, las comisiones y los aficionados que siguen las actuaciones de sus animales.
Además, la presencia en festejos funciona como una prueba práctica para la selección. El ganadero puede comprobar qué vacas mantienen la atención, cuáles muestran mayor resistencia y cuáles transmiten una sensación especial al público. Esa observación complementa el trabajo realizado en el campo y ayuda a orientar los futuros cruces.
El reconocimiento de una ganadería se construye actuación a actuación. Puede haber tardes mejores y peores, pero la regularidad es lo que termina consolidando un nombre. Por eso, la trayectoria de Hermanos Bellés dentro del circuito valenciano constituye una parte esencial de su identidad.
Qué distingue a las reses de Hermanos Bellés

Definir a toda una ganadería mediante una sola característica sería simplificar demasiado. Cada animal tiene su temperamento, su condición física y su manera de responder. Aun así, el programa de selección permite identificar los objetivos que el ganadero persigue.
En las reses destinadas a festejos populares suelen buscarse cualidades como movilidad, atención, resistencia y capacidad de ofrecer emoción durante un periodo prolongado. También es importante el trapío, entendido como la presencia y seriedad del animal de acuerdo con su edad, conformación y desarrollo.
La información facilitada indica que Hermanos Bellés ha tratado de mejorar tanto la bravura como el trapío mediante la combinación de líneas propias y aportaciones externas. Este planteamiento pretende evitar que la selección se concentre exclusivamente en un único rasgo.
Una res muy rápida puede causar impacto al principio, pero debe ser capaz de mantener el interés. Un animal con presencia puede resultar atractivo, pero necesita comportamiento. Del mismo modo, una vaca de buena duración debe conservar suficiente viveza para no volverse previsible.
Por eso considero tan importante el equilibrio. La selección de ganado de corro exige reunir varias cualidades en un mismo ejemplar. No siempre se consigue, y precisamente por eso los animales verdaderamente completos adquieren tanto valor dentro de una ganadería.
El recuerdo de vacas destacadas, como ocurre con la línea asociada a Cohetera, ayuda a construir la historia del hierro. Estos animales se convierten en referencias para los aficionados y, al mismo tiempo, en herramientas para el trabajo de selección. Cuando sus descendientes mantienen cualidades similares, la ganadería consigue avanzar sin perder su identidad.
Ubicación y datos de contacto de la Ganadería Hermanos Bellés
La Ganadería Hermanos Bellés está vinculada a la finca La Foeta, situada en La Torre d’en Besora, Castellón.
Los datos facilitados son los siguientes:
- Nombre: Ganadería Hermanos Bellés.
- Finca: La Foeta.
- Localidad: La Torre d’en Besora.
- Provincia: Castellón.
- Propietario o representante: José Bellés Beltrán.
- Divisa: blanca y roja.
- Teléfono fijo: 964 43 12 21.
- Teléfono móvil: 639 71 97 91.
Antes de realizar un desplazamiento, contratar una actuación o utilizar estos datos con fines profesionales, recomiendo confirmar que los teléfonos y la persona de contacto continúan vigentes. La información empresarial y ganadera puede cambiar con el paso de los años.
Para una comisión de fiestas, una peña o una organización interesada en contratar reses, lo más práctico es consultar directamente la disponibilidad, el tipo de lote, las condiciones del desplazamiento y la adecuación de los animales al festejo previsto.
También conviene facilitar datos concretos sobre la localidad, las características del recinto, la fecha, el horario y el tipo de celebración. Cuanta más información tenga la ganadería, más sencillo resultará valorar qué animales pueden adaptarse mejor a la actividad.
Conclusión
La Ganadería Hermanos Bellés representa un ejemplo de crecimiento progresivo dentro del ganado de corro castellonense. Su historia parte de un núcleo pequeño creado durante los años ochenta y evoluciona hacia una explotación que llegó a reunir alrededor de 250 cabezas.
Su desarrollo se ha apoyado en dos pilares: la conservación de líneas propias y la incorporación de animales de ganaderías reconocidas. Los descendientes de reses destacadas, la referencia de Cohetera y las aportaciones de Hermanos Marcén, Miguel Reta o Sergio Centelles muestran una búsqueda constante de bravura, presencia y funcionalidad.
A mi juicio, su principal valor está en la continuidad. La ganadería ha mantenido su relación con las capeas, los concursos y los festejos populares, espacios en los que cada animal pone a prueba el trabajo realizado durante años en la finca.
La Foeta no es únicamente una ubicación en el mapa. Es el centro de una trayectoria familiar ligada al campo, a las reses bravas y a una tradición profundamente arraigada en los pueblos de Castellón y de la Comunidad Valenciana.
Preguntas frecuentes sobre Ganadería Hermanos Bellés
¿Dónde está la Ganadería Hermanos Bellés?
La ganadería se encuentra vinculada a la finca La Foeta, en el municipio de La Torre d’en Besora, dentro de la provincia de Castellón.
¿Quién es el propietario de Hermanos Bellés?
La información facilitada identifica a José Bellés Beltrán como propietario o representante de la ganadería. Conviene confirmar este dato directamente antes de realizar gestiones profesionales.
¿Cuál es la divisa de la ganadería?
La divisa asociada a Hermanos Bellés es blanca y roja.
¿Cuántas reses tiene Hermanos Bellés?
Las referencias históricas señalan que la explotación llegó a rondar las 250 cabezas. Esta cifra puede haber variado con el tiempo y no debe interpretarse necesariamente como el censo actual.
¿En qué festejos participa?
La ganadería está relacionada con capeas, concursos de ganaderías, entradas, exhibiciones de ganado y otros festejos taurinos populares de la Comunidad Valenciana.
¿Qué procedencias tiene su ganado?
Además de sus líneas y sementales propios, se mencionan aportaciones procedentes de Hermanos Marcén, Miguel Reta —con presencia de casta navarra— y Sergio Centelles.
¿Cuál es el teléfono de Ganadería Hermanos Bellés?
Los números facilitados son 964 43 12 21 y 639 71 97 91. Se recomienda comprobar que siguen vigentes antes de utilizarlos.
Dónde está la Ganadería Hermanos Bellés
Finca La Foeta · La Torre d’en Besora · Castellón
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